La Victoria

La Victoria - Valle del Cauca - Foto Origen Desconocido

La Victoria Es un municipio de la República de Colombia en el departamento de Valle del Cauca. Localizado en la región norte del departamento, se encuentra ubicado en la ribera derecha del Río Cauca y entre la Cordillera Occidental y la Cordillera Central.

Los habitantes de La Victoria se dedican principalmente a la agricultura y a la extracción de arena en el Río Cauca. La Victoria ofrece al turista, confortables cabañas, clima cálido y seco, piscinas y lago para pesca.

La población de La Victoria queda muy cerca de otros atractivos turísticos como el Museo Rayo en Roldanillo y los cultivos de uvas en La Unión.

El turismo del municipio de La Victoria está enfocado principalmente al tema religioso, destacándose una advocación mariana, el Santuario de San José, de construcción colonial, construida desde la fundación del municipio y patrimonio cultural de Colombia y el templo de la cabecera municipal.

La Victoria 1

GASTRONOMIA

GALLETA LA SOLTERITA CON PONCHE.

Preparada por la familia Serna quienes están ubicados en el parque principal.

 

TURISMO

Entre sus atractivos están:

• LA HACIENDA LAS ARDITAS. de arquitectura colonial.

•CAPILLA DE SAN JOSÉ.

con sus blancas tapias españolas y su Espadaña colonial, patrimonio histórico; Construida en el año de 1859, el templo original fue seriamente afectado tras el terremoto de 1979, lo que obligó a construirlo nuevamente con un estilo arquitectónico moderno para la época.

Su torre del reloj es referente para el pueblo y está ubicado en el parque central de la población. Jurisdiccionalmente pertenece a la Diócesis de Cartago.

•CERRÓ DE PAN DE AZÚCAR. 4.000 Metros de altura.

•ALTO DEL GALLINAZO.

•MIRADOR MIRAVALLE

Ubicado en el corregimiento que lleva el mismo nombre a una hora del casco urbano, desde este mirador natural se puede divisar el esplendor del Valle del Cauca. La ciudad de armenia y otros municipios del departamento del Quindio.

•NUESTRA SEÑORA DE LOS SANTOS.

Declarada santa patrona del municipio, la Virgen de Nuestra Señora de los Santos es un grabado en madera al que se le atribuye una aparición milagrosa y que es objeto de veneración por la población local.

Su historia se remonta al año de 1846, cuando según relato de oídas reconstruido por historiadores locales, una tarde muy lluviosa rebosó los cauces del zanjón del sector conocido como "La Altamisa", y cerca de él estaba ubicada la hacienda de la familia Dávila.

Terminada la tormenta, una mujer de nombre María Ignacia que estaba al servicio de la familia se dirigió a orillas del zanjón a ver correr las aguas, que al desbordarse había dejado toda clase de malezas, desperdicios y trozos de madera. Entre esos desechos, la mujer recogió una pequeña tabla de 11 x 15 centímetros, en la que se advertía una mancha de color oscuro que le causó curiosidad.

Al regresar a la vivienda se la muestra a su patrona la señorita Bonifacia Dávila, a quien también le causa curiosidad la mancha y presume una aparición mariana. La lavó esmeradamente y la colocó en su oratorio, al lado de otras imágenes de santos que veneraba.

Después de algún tiempo, la mujer advirtió que en la tabla se iba destacando la imagen de un santo, agregándose paulatinamente contornos y detalles. Al darse a conocer la noticia en la población, comenzó una romería por la hacienda, y algunos devotos comenzaron a atribuirle favores recibidos por su veneración.

Según el relato, un día que Bonifacia Dávila puso especial esmero en la decoración de su oratorio con flores, colgaduras y velas; pero al ausentarse y regresar encontró todo el altar quemado, a excepción de la tabla, suceso que no dudó en atribuir a la aparición y que incrementó el fervor tanto de ella como de la población por la tabla.

Al fallecer la dueña del cuadro, la familia dispuso prestarla a los vecinos del sector, para que la tuvieran itinerantemente en su casa. Durante la visita del Obispo de Popayán (por esa época Popayán era la capital del Estado Soberano del Cauca, de la cual era jurisdicción la población), la imagen se encontraba al cuidado de la señora Bernardina Rebellón, quien aprovechó la ocasión para presentarle el cuadro al Prelado para que este decidiera sobre la autenticidad del mismo y a la vez le atribuyera una advocación, ya que hasta el momento sólo se le conocía como La Virgen aparecida de la niña Bonifacia. El Prelado le asignó el nombre de "La Virgen de los Santos" y ordenó que la imagen no debiera estar en casas particulares sino en el templo.

 

La Victoria